Quiénes somos

¿Quieres apoyar económicamente la obra que estamos desarrollando? ¡Gracias!
Para hacerlo dispones de varios métodos. Elige el más cómodo para ti.

Tenemos...

Una visión

Ser una iglesia estratégica y multiplicadora.

Una misión

Anunciar el amor de Dios a las personas en la comunidad y más allá, a fin de que lleguen a ser discípulos consagrados de Jesucristo, mostrando con sus hechos la eficacia del evangelio, para glorificar a Dios hasta lo último de la tierra.

Unos valores

  • El Gran mandamiento
  • La Palabra de Dios
  • Integridad
  • Trabajo en equipo

NUESTRA IDENTIDAD – 1a Pedro 2:9-10

“Nuestra identidad la define no solo nuestra creencia, sino también nuestra vivencia”

¡Quiénes somos!

a) Somos cristianos evangélicos. Vivimos y proclamamos el evangelio de Jesucristo, recordando que tenemos raíces doctrinales e históricas. No partimos de cero y nos interesa saber de dónde venimos y qué factores han determinado lo que actualmente somos como iglesia, pues toda iglesia que pierde sus raíces está en peligro de perder también su identidad.
b) Somos una iglesia autónoma.- El cuidado pastoral es ejercido por hombres
llamados por el Señor y reconocidos por la iglesia. Tenemos comunión abierta con todos los que son de Cristo y con todas aquellas iglesias que se reúnen en su Nombre. También somos una iglesia autónoma en el sentido de que nuestros recursos
económicos son el resultado exclusivo de las ofrendas voluntarias del pueblo de Dios.
c) Somos una Misión de la iglesia de Amara

 ¡De dónde venimos!

La iglesia cristiana del primer siglo
-La reforma protestante del siglo XVI: “Sola Escritura, Sola Gracia, Sola Fe, Solo
Cristo, Solo a Dios la gloria”.
-El movimiento evangélico en Europa, España y País Vasco
-El movimiento de las Asambleas de Hermanos

¡Qué creemos! Base Doctrinal y Prácticas

La posición doctrinal de esta iglesia se basa en las grandes doctrinas de la fe cristiana
que las Iglesias Evangélicas han mantenido a través de los siglos.
– Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada e infalible en sus
documentos originales y de total credibilidad y suprema autoridad en todo lo
que atañe a la fe y la conducta. (2a Timoteo.3:16; 1a Pedro.1:21).
– Creemos que hay un solo Dios, que ha existido eternamente en tres personas:
Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. (Deut.6:4; Mat.28:19)
– Creemos en la Deidad de nuestro Señor Jesucristo, su concepción virginal, su
vida sin pecado, sus milagros, su muerte redentora y vicaria, su resurrección
corporal, su ascensión, su obra mediadora y su regreso corporal en poder y
gloria. (Jn.1:1-2; Mat.1:18; Heb.4:15; Rom.4:25; 1a Tim.3:16; 1a Tes.4:13-17;
Mat.24:30).
– Creemos en la pecaminosidad y culpabilidad del ser humano que le acarrea la
ira de Dios y la condenación. (Rom.3:23; Jn.5:24).
– Creemos en el Espíritu Santo, que ilumina, regenera, bautiza a todo creyente
en el Cuerpo de Cristo en el momento de creer, mora en su corazón y lo
santifica. (Jn.7:37-39; 16:8-11; Rom.8:14-15; 1a Cor.12:1).
– Creemos en la justificación del pecador solamente por la gracia de Dios, por
medio del arrepentimiento y la fe en Cristo, crucificado y resucitado de los
muertos. (Rom.1:16; 3:24-26; Hch.4:12; Tit.3:5; Gal.3:22).
– Creemos en el sacerdocio de todos los creyentes, que en la unidad del
Espíritu Santo constituyen la Iglesia Universal, el Cuerpo del cual Cristo es la
Cabeza, comprometidos con el mandamiento de su Señor de proclamar el
evangelio. (Ef.4:3-6,15-16; 1a Cor.12:13).
– Creemos en la resurrección corporal, tanto de los salvados como de los
perdidos. Los unos para vida eterna y los otros para condenación eterna. (1a
Cor.15:51-53; Jn.5:28-29; Apoc.20:11-15).
– Creemos que la meta de cada cristiano es crecer en madurez espiritual por
medio de la obediencia a la Palabra de Dios y por el Espíritu Santo que
habita en él.
– Creemos en el matrimonio como institución divina primigenia creada por
Dios, por medio de la cual, libre y voluntariamente, un hombre y una mujer,
nacidos como tales, se unen de manera estable y permanente para vivir
juntos, amarse, respetarse, ser de ayuda mutua y constituir un hogar de
bendición para sí mismos y, en su caso, para sus hijos y el entorno que les
rodea. (Génesis 2:24).
– Creemos en la familia, la cual fue diseñada para constituir el germen y la base
de la sociedad, por lo que la Iglesia debe desarrollar una pastoral de apoyo
con el fin de fortalecer la institución familiar, al creer que el incremento de las
familias saludables según el modelo del Evangelio favorecerá también la
buena salud de la sociedad.
– Creemos en el gobierno o autoridad civil existente por disposición divina,
para los intereses y el buen orden de la sociedad humana, y que debemos
orar por los magistrados honrándolos en conciencia y obedeciéndoles, salvo
en cosas que sean opuestas a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo, único
dueño de la conciencia y príncipe de los reyes de la tierra.

Las prácticas 

de esta iglesia están de acuerdo con las enseñanzas del Nuevo

Testamento y son consecuentes con la doctrina anteriormente expuesta.

– Practicamos el bautismo por inmersión, bajo confesión personal de fe.

– Practicamos el partimiento del Pan, el primer día de la semana, como

conmemoración de la Muerte y Resurrección del Señor Jesús, recibiendo a

esta mesa a todo creyente en comunión con una iglesia evangélica.

– Practicamos el reconocimiento de hermanos como Ancianos/pastores en la

iglesia local, conocedores de la Sagrada Escritura y de buen testimonio, tanto

por su celo por el Señor como por el cuidado del Pueblo de Dios.

– Practicamos el principio de libertad y autonomía de la iglesia local,

manteniendo un espíritu fraternal y de ayuda mutua con aquellas otras que

mantienen las mismas doctrinas bíblicas.